Una ficha sencilla para prepararla, probar algo distinto y ver qué cambia. Diez minutos al día, con la conversación que tenías en mente al hacer el test.
La recibes en tu email al momento.
No es teoría. Es la misma forma en que trabajamos con alumnos y clientes: elegir una conversación real, probar un cambio pequeño y mirar con calma qué pasa.
La que se te repite. Escribes con quién es y qué te gustaría que pasara esta vez.
Partiendo de lo que te sale primero según tu test, eliges un cambio pequeño y concreto para probar.
Dos líneas al día: qué hiciste, cómo respondió la otra persona y cómo te sentiste tú.
Miras qué ha cambiado, qué ajustar y cuál es tu siguiente paso con esa persona.
Una conversación no cambia por saber más. Cambia cuando pruebas algo distinto, aunque sea pequeño.
Cristina y Seemore, Tú y Tu Mente